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viernes, 9 de junio de 2017

Noragami #1

¡Buenas tardes minna!

Hace tiempo vi el anime de Noragami, tanto la primera como la segunda temporada, y poco después encontré los mangas, que están saliendo a su ritmo, pero saliendo jajajaja. El primero quiero recordar que fue un regalo y, gracias a la cajita, lo he leído. Vamos a ver qué tal.


Título: Noragami
Saga: Noragami #1
Guión: Adachitoka
Traducción: Olinda Cordukes
Dibujo: Adachitoka
Editorial: Norma Editorial
Género: Shonen
Páginas: 192
ISBN: 978-84-67920-67-3
Precio: 8 €

Yato es un dios sin hogar, que vaga por el mundo intentando conseguir los suficientes seguidores como para convertirse en una deidad con todas las de la ley. Pero la ascensión a la divinidad es complicada, la competencia es dura y se ve obligado a publicitarse en los lugares más rocambolescos...

Sigo odiando eso de que la sinopsis de GoodReads sea distinta y tenga que escribirla yo, pero bueno. Hablemos de la historia. Yato, uno de nuestros protagonistas, es un dios sin fama y que se encarga de todo tipo de trabajos. Por cinco yenes, el precio tradicional de las ofrendas, Yato busca objetos perdidos, ayuda a gente que sufre de bullying, hace de fontanero... Todo con tal de conseguir algo de fama y dinero para construir su propio templo y llegar a lo más alto.

Cuando su shinki, su arma sagrada, dimite, Yato se verá indefenso ante los ayakashi, almas en pena que han sido corrompidas por sentimientos negativos y habitan en la Otra Realidad, algo así como el Más Allá. Solo pueden verlos los niños y los animales e interfieren en la vida de la gente, afectándoles negativamente.

Durante uno de sus trabajos, Hiyori salva a Yato de ser atropellado, acabando ella en el hospital. Para colmo, el accidente tiene una terrible secuela: el alma de Hiyori a veces se desliga de su cuerpo, convirtiéndose en una persona que anda entre las orillas de las dos realidades. Yato no tiene opción y cierra un trato con ella, prometiéndola devolverla su antigua vida sin dioses molestos y ayakashi hambrientos.

Y esa es la trama en sí. Aunque solo os he hablado de dos personajes, en la historia tendremos tres protagonistas: el tercero sale al final, de ahí que no le mencione. Veamos, estamos en un mundo en el que los dioses tienen su fama en función de los seguidores que posean. Yato no tiene apenas seguidores, de ahí que sea casi desconocido y tenga que anunciar sus servicios incluso en los baños públicos. Cuando su shinki le abandona, Yato no tiene forma de luchar contra los ayakashi, por lo que debe encontrar otra alma en pena que sea pura para convertirla en su arma y ayudante. Es un chico egocéntrico, tacaño, borde y poco empático, de ahí que su shinki dimitiese.

Hiyori, por su parte, es una estudiante normal que, sin saber cómo, pudo ver a Yato y le salvó de ser atropellado, aunque el golpe se lo llevó ella. Es una chica con iniciativa y con un carácter fuerte, que tiene como dios a un luchador de lucha libre. Cuando su alma se despega de su cuerpo, este aparentemente está dormido y a ella le sale una cola de gato, que es la unión con su parte física. A raíz del accidente, puede ver a los ayakashi.

Como veis, es un manga Shonen que nos cuenta el día a día de Yato y Hiyori, los cuales tienen que enfrentarse de vez en cuando a ayakashi gigantes que quieren devorarlos. Como siempre, el dibujo Shonen presenta dos versiones: la primera con dibujos muy detallados, afilados, muy bien trabajados... para presentación de personajes, escenas épicas y escenas impactantes; la otra versión, más sencilla y simple, la encontramos en las escenas cómicas y en los bocadillos pequeños con una caricatura del personaje que habla.

En general, es un primer tomo que introduce muy bien la historia. Explica muy bien lo de las almas en pena, la corrupción, el cómo surge la historia entre los personajes y cómo son (al menos al principio). Tengo el segundo tomo por casa, así que espero poder traerlo pronto ya que la serie me gustó muchísimo, sobre todo la segunda temporada.


Nota: 6/6






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